Muchas personas cuando se ven ahogadas con sus deudas, deciden solicitar nuevos préstamos para hacer los pagos de los anteriores. ¿Qué tan conveniente es esto?

A cualquiera le puede pasar que, de un momento a otro, se quede sin dinero en el momento más inesperado. Más aún cuando no tiene claro su presupuesto y cuando usa, constantemente, las tarjetas de crédito para las compras de cualquier tipo.

El problema en estos hábitos está cuando usted no es capaz de sobrellevar sus deudas, de manejarlas y de darles la solución adecuada con la que, con paciencia y esfuerzo, pueda salir de ellas sin que tenga que sacrificar la satisfacción de sus necesidades.

¿Qué es lo primero que hace cuando no tiene el dinero suficiente para pagar sus obligaciones? Quizás la primera opción que se le venga a la mente sea la de tomar un poco de sus ahorros, pero si no tiene, la siguiente opción sería pedirle prestado a alguien de confianza, como un familiar o un amigo, pero si ya ha quemado ese cartucho antes o si no cuenta con alguien que tenga el dinero, pasará a otra opción.

Esa opción tiene que ser una fácil, en la que pueda obtener el dinero de forma rápida y que le facilite la cantidad que necesita sin mayores preguntas. Entonces, puede surgir la posibilidad de solicitar un nuevo crédito para pagar los otros que ya tenga o, en su defecto, hacer un avance con su tarjeta de crédito, para el mismo fin.

En sí, pedirlo, puede resultar sencillo: tiene que ir a un banco, pasar los papeles y esperar que le salga el dinero. Esto puede ser fácil cuando son montos pequeños y cuando ha tenido un buen comportamiento de pago o al menos, ha salido de deudas anteriores. Pero esto tiene graves efectos en sus finanzas.

Se ha fijado usted en lo que pasa con una bola de nieve en una ladera? A medida que esta rueda cuesta abajo va acumulando más nieve y la bola va creciendo.

Lo mismo sucede con los créditos para pagar otros, lo cual no solo va a dejar sus finanzas totalmente mal, sino que afectará terriblemente su historial crediticio y le limitará las posibilidades para obtener créditos a futuro que en realidad vaya a necesitar (como para la compra de una casa, por ejemplo).

Incluso, puede afectar también su patrimonio. Llegará un momento en el que esa bola de nieve sea tan grande que necesite dejar en prenda su casa o su patrimonio, con el fin de respaldar nuevos créditos y, después, puede terminar perdiéndolo todo. ¿Le parece justo con usted mismo?

¿Qué es lo que pasa?

Cuando usted paga un crédito con otro lo que está haciendo es adquirir nuevas deudas, sin tener en cuenta cuánto está dispuesto a pagar, es decir, su capacidad de endeudamiento, que es lo que permite saber si usted tiene los medios para pagar el dinero que le fue prestado. Esto significa que está gastando más de lo que gana.

Los efectos de esto es que termina pagando todo mucho más caro, por tema de tasas de interés; termina endeudado con varias entidades y pone en riesgo su estabilidad financiera.

Mucho mejor si…

Busca soluciones más inteligentes que tapar un hueco abriendo otro. Para ello, considere:

  • Refinanciar la deuda: esto consiste en que usted habla con su banco, le comenta la situación y pueden ofrecerle una opción para pagar las deudas que ya tiene dejando una sola con nuevas condiciones de pago, en tasa de interés y en cuotas, para que le sea mucho más fácil de pagar. No obstante, tiene que tener muy claras esas nuevas condiciones para que no le “metan gato por liebre” y sean más convenientes.
  • Ampliar el tiempo de la deuda: esto implica hablar con los bancos con los que tiene los créditos y comentarles su situación actual. Eso permitirá que puedan ser un poco más flexibles y le ayuden a que las cuotas queden un poco más bajas mes a mes. ¿Por qué lo harían? Porque tampoco les conviene que usted no pague, así que buscarán mejorar sus condiciones.
  • Realizar un presupuesto detallado y eliminar los gastos no indispensables ( gastos hormiga).
  • Usar todos los ingresos extra o crear un ingreso extra: aunque lo mencionamos al último, es la forma más fácil, sencilla y segura. Desde los sobresueldos que recibe, bonificaciones, horas extra, lo que pueda ganar extra,  tal vez dictando clases por horas en alguna rama en la que usted sea especialista (matemáticas, ortografía, dibujo, música, etc), vendiendo artículos por catálogo, redes de multi nivel, lo que se le ocurra, lo importante es que encuentre una fuente de ingresos extras que le permitan cubrir sus deudas sin meterse en más deudas