Crear presupuestos es importantísimo para mantener una vida económica “sana” e inteligente,  pero, aun así, ¿realmente todo lo que incluyes en dicho presupuesto es realmente necesario?, pongámoslo en tela de juicio, podrías estar erróneamente creando un presupuesto en base a cosas innecesarias.

Por lo tanto, es menester analizar; estudiar tu contexto económico y posteriormente, descartar aquello que no aporte relevancia; es parte del proceso de crecimiento y desarrollo personal.

No todos los gastos que en ocasiones parecen “necesarios” terminan aportando algo realmente significativo a nivel de inversión económica y otros ámbitos como la salud.

Tristemente, existe aún gastos infiltrados, consumiendo tu dinero como sanguijuelas, y que parecen tan simples e inofensivos que no te das cuenta de su presencia.

Realmente adaptas tu ingreso a tu forma de vida? o estas “forzándolo” y sin percatarte, haz llenado dicha “forma de vida” de cosas banales o inútiles. De ser lo último mencionado tu respuesta, ten por seguro de que poco a poco ciertos gastos te están empobreciendo innecesariamente. Aquí los tenemos y te presentamos a los gastos innecesarios que puedes eliminar para mejorar económicamente.

  1. Restaurantes de comida rápida

La comida chatarra, o “rápida”, como suele llamársele, es sin duda uno de los gastos menos prioritarios que pudieran existir en la vida de cualquier persona en búsqueda de alcanzar una buena gerencia financiera en sus vidas. Es verdad que suele sacarte de apuros, pero ¿a que costo?

Respecto a niveles de salud, según un estudio de la Universidad de California, se ha demostrado que los daños que puede ocasionar este tipo de comida (hamburguesas, hot dogs, sodas, etc.) van relacionados directamente con el aumento excesivo de sodio y calorías. Por lo tanto, implica mayores posibilidades de obesidad, además genera un costo altísimo en medicinas y servicios médicos para palear los males producidos por las deficiencias nutritivas y alteraciones de la salud de la población que consume estos productos.

Increíble, pero las estadísticas hablan por si solas. ¿quieres seguir gastando en comida rápida? Piénsalo dos veces antes de preferirla por sobre algo preparado en casa.

  1. Gimnasio o centro de actividad física pagos

Puede parecer contradictorio que coloquemos al gimnasio como un gasto innecesario, pero la realidad es que, si eres buen emprendedor, todo en tu vida debe ser radical y no seguir al “promedio”. Dicho esto, el gimnasio va metido en dicho lote.

Es cierto que pagar por ejercitarte te obliga de alguna manera a tener un régimen más riguroso, pero ¿en casa no podrías hacer lo mismo? En internet con el uso de plataformas como YouTube, es bastante fácil hacer ejercicio en casa. No es cuestión de ser “tacaño”, pero el dinero que inviertes anualmente en el gimnasio puede llegar a cifras que, si las analizas en un presupuesto familiar, te va a doler.

Dedicarle tiempo a tu cuerpo es vital, eso no lo ponemos en duda. Por consiguiente, ahorrarte dinero que estaba destinado al gimnasio no debe ser sinónimo de sacrificar tiempo que dedicarías a “esculpir tu figura”.

Gastarte una buena cantidad en el gimnasio no te asegura estar en forma. De hecho, en realidad va de la mano con una cualidad que todo empresario y emprendedor debe tener: perseverancia. Si perseveras entonces, con una dieta adecuada y ejercicio en la casa, verás resultados favorables.

  1. Cigarrillo, alcohol y juegos de azar

Vicios de la vida existen muchos, pero trata de que sea uno que no afecte tu salud, y el cigarrillo junto con el alcohol además de deteriorar tu estado de salud física y mental, conllevan una serie de gastos que pueden ser exorbitantes.

En relación a los vicios, los juegos de mesa son otro gasto “mortal”. Grandes empresarios han perdido todo en apuestas de juegos al azar. Estos tres sin duda son un compromiso para tu bolsillo que no solo te evitan invertir en otros aspectos relevantes, sino que también ponen en riesgo a miembros de tu familia.

Has conocido a un alcohólico siendo exitoso? No, pero si podemos contarte la historia de más de un exitoso decaer por el alcohol.

Trata de reducir los gastos dedicados a los antes nombrados. Sabemos lo difícil que es en parte lograr vencer la dependencia, pero es posible.  Además, puedes acudir a centros de ayuda o rehabilitación.

  1. Tarjetas y más tarjetas de crédito

Las comisiones por mantener tarjetas de crédito son un gasto innecesario cuya eliminación conllevará a un pequeño pero efectivo alivio económico. Si estas en un presupuesto apretado, no dudes en comenzar a eliminarlas, ya que además de dichas comisiones, los niveles de interés para pagar créditos podrían estar ahogando parte de tu capital.

Grabate esto en tu cerebro: “Pagar y no usarla hasta que sea realmente necesaria” aplícalo en tus tarjetas de crédito. Puedes dirigir dichos gastos hacía el ahorro y la inversión.

  1. Renovación de tecnología que no aporte impacto positivo a tu hogar

La tecnología avanza a la par del consumismo. Tanto desde el punto de vista de un asalariado jefe de familia o de un gerente general en una empresa, el gasto capital que genera la renovación de tecnologías debe verse con lupa.

El hogar, debe verse como una empresa de la cual, el jefe eres tú. Adquirir nuevos y más “avanzados” electrodomésticos o gadgets va de la mano con el consumismo y por ende no llevar un control puede traducirse en gastos de hasta 4.000 dólares por cada miembro familiar, lo que a su vez indica que con 5 personas harías un gasto de hasta 20.000 dólares anuales solo en adquisición de dichos elementos.

Nuevas tendencias del 2017 como la IoT o smartphones con capacidad para realidad virtual son geniales, pero ¿Cuánto gastas anualmente para renovar el que ya tienes? Lo mejor es alargar la vida útil de tus dispositivos y no caer en la “obsolescencia programada”.

  1. Compras promocionales de centros comerciales y por internet

Las compras de promoción pueden llegar a ser compulsivas, “ofertas” y muchas otras técnicas de mercadeo son aplicadas delante de tus ojos para que te centres en la adquisición recurrente de productos y servicios que generalmente, no son un factor imprescindible en tu vida, como por ejemplo contar con más de 10 utensilios de cocina (cuya utilidad es literalmente la misma), infinidad de pares de zapatos y otros.

Cuánto estas “invirtiendo” en compras de este tipo? Detente un poco a pensar: las ventas de garaje tienen muchos, pero muchos productos adquiridos a través de promociones en los almacenes, lo cual puede conllevar a la conclusión de que muchos de sus dueños realmente los adquirieron por simple “impulso”.

  1. Paquetes de suscripción a servicios que no utilices

Empresas como Hulu, Microsoft, Amazon y Google, por no alargar más la lista; ofrecen una enorme cantidad de servicios por suscripción que claro, no decimos que sean de mala calidad, pero ¿Cuáles de todos los que pagas realmente usas concurrentemente?

Prime, YouTube Red, y almacenamiento extra en la nube son algunos de los que podemos nombrar que seguramente están estáticamente ahí, consumiendo dinero de tu bolsillo sin que siquiera los toques. Analiza las estadísticas de uso para cada uno dentro de tu vida, puede que se estén “llevando más de la cuenta” en las facturas.

En adición a todo esto, súmale medios físicos y digitales que cobran por “mantenerte informado”, ya sea revistas o publicaciones web.  Existen alternativas gratis que puedes implementar, es cuestión de realizar una investigación previa.