Si eres parte del grupo selecto, donde todo es felicidad y nada les preocupa porque simplemente todo es color de rosa, te tengo que decir que te detengas un momento, analices y visualices tu “Y vivieron felices para siempre”, ya que, según datos estadísticos,  hoy en día un gran número de parejas jóvenes (para ser exactos un 40%) se divorcia por cuestiones económicas y financieras.

Si la tendencia sigue así, tendrán, seguramente, que concluir  la ceremonia con esta frase: “Hasta que las finanzas los separen”.

Para que esto no suceda, hoy queremos brindarte algunos consejos que te permitirán evitar el caos y mantener o recuperar tu estabilidad en pareja.

Aquí comienza todo:

Todos conocemos que en el inicio de toda relación donde nos dedicamos a contar todo lo bueno que nos caracteriza como personas, pero nunca decimos lo malo. Si así somos escondiendo nuestros pequeños defectos, imagínate hablar de nuestras finanzas personales! Imposible.

Por esto es que te recomendamos que, antes de dar el gran paso, tú y tu pareja se den un tiempo para contarse todo lo que tenga que ver con sus finanzas personales. Si tus finanzas son buenas y las llevas por buen camino, ya la hiciste, pero si hay detalles que podrían ocasionar futuros problemas, es importante mencionarlos para que sepan qué hacer y cómo reaccionar ante los peligros de tener las finanzas por los suelos. Analicen y sean honestos al decir qué deben, cuánto deben y cómo se puede solucionar.

Con esta información deberán armar un plan de acción donde los dos trabajen en equipo, al fin y al cabo “lo tuyo es mío y lo mío es tuyo”, ¿no?

“En la prosperidad y en la adversidad”… “En la pobreza y en la riqueza”.

Cuando dos personas deciden dar el paso y formar un matrimonio, todo cambia, incluida la administración de su dinero. Después de hablar de sus finanzas personales y de la libertad financiera con la que cada uno cuenta,  es momento de hablar sobre cómo manejarán el dinero en su matrimonio, esta será la clave fundamental para evitar los conflictos y afianzar aún más su relación.

El secreto es este:

Es recomendable tener un plan de ahorro que les permita poder enfrentar diversas situaciones, emergencias y sobre todo las futuras etapas que se vienen dentro del matrimonio, como lo es el nacimiento de un hijo, la escuela, comprar una casa, auto, y hasta la jubilación. Actúen desde el inicio y den la debida  importancia al dinero en el matrimonio, compartan cuánto percibe cada  quien y cuánto gastan, ya que esto los llevará a definir las metas y objetivos que desean lograr como pareja.

Ahora las preguntas clave:

1.- ¿Cuáles son las metas financieras de cada uno?

2.- ¿Cuáles son las metas financieras en común?

2.- ¿Cuánto dinero puede aportar cada uno para cumplir las metas comunes?

3.- ¿En qué instrumento les será más conveniente ahorrar?

Ojo: Al momento de definir sus metas, utilicen el método SMART, es decir, busquen objetivos Específicos, Medibles, Alcanzables, Realistas y realizables en cierto periodo de Tiempo.

¿Cuál es la manera más justa para repartir los gastos del hogar?

Si eres de los que pensaron que el matrimonio era color de rosa y ahora te encuentras en una guerra debido al tema de las finanzas en pareja, seguramente se te olvidó tener dos que tres charlas antes de dar el gran  paso.

Por tal motivo, si apenas estás iniciando la vida en pareja, será necesario empezar a jugar con sus ingresos, presupuestos y gastos de una forma amable y casual, antes de que este tema se convierta en una discusión y les traiga problemas que opacarán su matrimonio.

Te invitamos a que junto con tu pareja hagas una lista de sus gastos, así conocerán la carga económica que tiene cada quien. Una vez que ya lo saben, pueden definir cuáles pagos se harán en equipo y cuales de manera individual, dividiéndolos de esta manera:

  •  Los que suman en una misma cuenta en la que cada quien aportará un 50%.
  • Los que suman en cuentas individuales.

En el primer grupo coloquen gastos como luz, agua, renta, internet y telefonía. Esta opción es de las más practicadas, ya que muchos consideran que es la más justa.

Si la diferencia de ingresos de cada uno es significativa, realicen una división justa. Por ejemplo: pueden acordar que cada uno aportará el 30% de su ingreso a los gastos del hogar.

Tip: Abran una cuenta de ahorro dedicada para los pagos y gastos fijos del hogar y en la que cada quien aporte mensual o quincenal (de acuerdo a como se reciban los ingresos) lo que le corresponde. Así se olvidarán del “a ti te tocaba pagar” o del “no me diste lo del agua”, etc…

La buena comunicación será clave en todo momento, nunca sabemos cuándo se pueden complicar nuestras finanzas personales, es decir, no sabemos cuándo habrá imprevistos como el quedar desempleado, una reducción de ingreso, quiebra de negocio, etc.

Estos imprevistos pueden afectar el flujo del dinero en el matrimonio, por eso la importancia de siempre comunicarse para poder tomar acciones y reaccionar a tiempo. Muchas veces por miedo, pena u orgullo, llegamos a la infidelidad financiera, donde todo se convierte en mentira y hacemos parecer que nuestras finanzas van de maravilla cuando en realidad estamos hasta el cuello de deudas y compromisos.

RESUMIENDO:

1. Comunicación.

Los acuerdos en pareja siempre funcionan muy bien. Tengan claro que van a vivir y compartir juntos para siempre, por lo tanto todo tiene que ser comunicado, sea cual sea el tema, no  se deben callar nada. Disipen dudas y sean muy transparentes en TODO, sobre todo con las cuestiones de dinero.

2. Medir sueldos, sacar porcentajes adecuados y equitativos acorde a los ingresos y egresos de cada quien.

Sean honestos con sus sueldos y sus gastos, así podrán hacer una repartición equitativa de sus obligaciones

3. Dividir cuentas.

Cuando se haya hecho la proporción de los sueldos, dividan los gastos y cuentas que realizarán de forma mensual, quincenal o bimestral, todo acorde a las operaciones y fórmulas que hayan hecho en pareja.

4. Cuenta de ahorro común.

En esta cuenta aportarán cada mes o quincena su parte correspondiente para solventar sus gastos fijos. Si un mes les sobra dinerito, pueden continuar ahorrando y después darse una escapada al lugar que ustedes elijan.

Y vivieron financieramente felices.

No olvides que ya no eres esa persona que gastaba sus ingresos en ropa, cerveza, amig@s y fiesta. Ahora eres el apoyo, equipo y pareja de alguien que confía y apuesta todo por ti.

Deja el consumismo irracional a un lado, valora más a tu pareja que al dinero, conozcan sus fortalezas y áreas de oportunidad, traten de consolidar compromisos y comportamientos en pareja que los lleven al éxito y les permita cumplir cada objetivo financiero.

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